Hay muchos obispos que necesitan su ayuda

Pontificio Colegio Internacional Maria Mater Ecclesiae

Hay muchos obispos que necesitan su ayuda

A finales de los años ochenta muchos obispos del mundo tenían un problema muy serio y pidieron ayuda al Papa Juan Pablo II: En sus diócesis no contaban con sacerdotes bien preparados para formar a las nuevas generaciones de seminaristas.

Ante esta necesidad de la Iglesia, la congregación de los Legionarios de Cristo se ofreció para crear en Roma un centro que acogiera a seminaristas diocesanos de todo el mundo. Allí recibirían una sólida formación espiritual, intelectual y pastoral para que muchos de ellos pudieran convertirse el día de mañana en profesores y formadores de los seminarios de sus diócesis, si sus obispos así lo consideraban.
Así, en 1991, la Santa Sede erigía este seminario, al que años más tarde el Papa concedería el título de Pontificio María Mater Ecclesiae. Desde su inauguración, hace casi tres décadas, se han formado 1.203 jóvenes de 51 nacionalidades diferentes. De estos, casi mil son ya sacerdotes, y muchos ejercen su ministerio como profesores y formadores en sus seminarios diocesanos de origen.

Además, Dios nos ha bendecido especialmente en 7 de nuestros antiguos alumnos, que han sido nombrados obispos por el Santo Padre en Brasil, Colombia, Nicaragua, Perú, Corea del Sur y Venezuela.

Entrar en este seminario y ver a jóvenes de todo el mundo,preparándose para servir a Dios y a los demás es una prueba viviente de la universalidad de la Iglesia.

Hoy, 28 años después, de nuevo hay decenas de obispos de todo el mundo que necesitan ayuda. Aunque en este caso la ayuda que necesitan es la suya, María del Perpetuo Socorro. Le explicaré por qué:

Los seminaristas que aquí se forman provienen en su mayoría de países pobres y necesitados. Sus diócesis y familias, me consta que con un esfuerzo tremendo, logran sufragar menos del 30 % del sostenimiento de cada joven.

Por tanto debemos encontrar el dinero necesario para cubrir sus estudios, alimentación, alojamiento, etc. Entenderá que un seminario supone un gran coste económico, aunque todo se compensa con los tremendos frutos espirituales que produce.

Sin su colaboración, muchos seminarios no podrán contar con los profesores que tanto necesitan. Por tanto, al ayudar a nuestro centro no ayuda a un único seminario, sino a cientos de seminarios repartidos por todo el mundo.

Por favor, Dña. María del Perpetuo Socorro, ayude a estos obispos a formar a sus seminaristas. Apadrine ahora a uno de estos jóvenes con un donativo de 10 € al mes. Es una hermosa forma de colaborar con la Iglesia.
Unidos en oración,

 

 

P. Enrique Tapia, L.C.
Rector del Pontificio Colegio Internacional Maria Mater Ecclesiae




P. D.: Le incluyo algunos de los últimos mensajes que me han mandado obispos de diferentes países. En ellos puede comprobar su agradecimiento a nuestro querido Maria Mater Ecclesiae.